Prácticas de patrón y capitán de yate.

Este pasado fin de semana tuvimos la ocasión de realizar las prácticas para patrones y capitanes de yate, 48 horas de navegación donde se pusieron a prueba los conocimientos y habilidades que todo responsable de una embarcación debe tener.

Como es lógico y habitual, empezamos con las comprobaciones previas a la salida al mar. Revisamos nivel de combustible, baterías, estado del motor y aparato de gobierno y luces de navegación.

Comprobamos el estado y estiba del sextante, el funcionamiento correcto de la alidada y su bloqueo, así como el tambor micro-métrico, espejos, filtros y calculamos el error de índice, almanaque náutico y todos los elementos necesarios para una navegación astronómica.

Lo siguiente fueron las provisiones. Estibamos a bordo los alimentos y el agua “a son de mar”, ya que la predicción no era del todo favorable. Tanto es así, que siendo lo previsto navegar rumbo a Ibiza, finalmente consideramos que lo más acertado era mantener un rumbo paralelo a la costa con dirección sur, ya que se preveían vientos fuertes del N-N/W.

Si bien los conocimientos y habilidades son importantes, no lo es menos la actitud que sin lugar a dudas, multiplica por cuatro la suma de las otras dos.

Montamos las guardias de navegación. Este cuadrante que ha de ser respetado con total rigor y así quedó demostrado durante toda la travesía. Los alumnos tuvieron una actitud muy positiva.

Nos hicimos a la mar bien entrada la tarde y con el ánimo de que amainara el mar de fondo reinante.

Uno de los mejores momentos y del que los enamorados del mar disfrutamos especialmente, fue cuando, gracias a estar la noche absolutamente despejada, pudimos disfrutar de la observación de las estrellas. Localizamos constelaciones como Orión, Casiopea, la Osa Mayor, la Estrella Polar, Sirius, etc.

Durante toda la noche mantuvimos rumbo sur, ya que nuestra intención era arribar al puerto de Moraira. Hubo poco tráfico marítimo, mar y viento de aleta y una temperatura de 6 ºC. Vamos, ¡para recordar!

Sorprendentemente el sábado transcurrió despejado,lo que nos permitió disfrutar de un día fantástico mientras nevaba en el resto de la Península.

Con el sol como protagonista, utilizamos el sextante bajando al horizonte el astro y calculando su altura verdadera.

Calculamos latitud meridiana y las correcciones totales, repasamos y comentamos dudas que iban surgiendo, todo ello mientras el barco surcaba suavemente las aguas de la Marina Alta cada vez más calmadas por los vientos de poniente.

El sábado por la tarde lo empleamos para revisar y recordar algo tan importante como los tipos de nudos. Y ya, con la puesta de sol, pusimos rumbo a Cullera con la intención de llegar sobre las 8 de la mañana del domingo.

El final se iba acercando. Arribamos al Real Club Náutico de Valencia sobre las 16:00 h. y con la sensación de no querer entrar a puerto y seguir rumbo a Columbretes.

¡Sin duda lo haremos en otra ocasión!